Escribe un texto y obtén al instante su hash en 24 algoritmos a la vez: MD2, MD4, MD5, MD6 (128, 256 y 512), NTLM, RIPEMD (128, 160, 256 y 320), SHA-1, SHA-2 (224, 256, 384 y 512), SHA-3 (224, 256, 384 y 512), Whirlpool, CRC-16, CRC-32 y Adler-32. Cada hash se copia con un clic y puedes mostrarlo en minúsculas o mayúsculas.
Además incluye un modo de «descifrado». Un hash no se puede revertir, así que lo que hace es lo mismo que una herramienta de auditoría: probar candidatos —con un diccionario de contraseñas comunes o por fuerza bruta— y avisarte si alguno coincide. Sirve para comprobar lo débil que es un hash sin sal. Todo se ejecuta en tu navegador: ni el texto ni los hashes se envían a ningún servidor.
Al escribir, la herramienta calcula los 24 hashes a la vez y los muestra agrupados por familia.
Pulsa el icono de copiar junto a cualquier algoritmo. Puedes alternar entre minúsculas y mayúsculas para las letras A-F.
Cambia al modo Descifrar y pega el hash en hexadecimal. Por su longitud, la herramienta te sugiere qué algoritmos pueden haberlo generado.
Lanza el ataque por diccionario (lista integrada o la tuya) o por fuerza bruta (caracteres y longitud). Si la entrada era débil o común, verás el texto original.
Están las funciones clásicas de la familia MD (MD2, MD4, MD5) y su pariente MD6 en 128, 256 y 512 bits; NTLM, que es el MD4 del texto en UTF-16LE y es el formato en el que Windows guarda las contraseñas; la familia RIPEMD completa (128, 160, 256 y 320); SHA-1 y toda la familia SHA-2 (224, 256, 384, 512); SHA-3 / Keccak en sus cuatro tamaños; Whirlpool; y tres sumas de comprobación —CRC-16, CRC-32 y Adler-32— pensadas para detectar errores de transmisión, no para seguridad.
Verlos todos a la vez es cómodo para comparar formatos, identificar de qué tipo es un hash que te has encontrado, o generar el checksum concreto que pide una herramienta. MD5, SHA-1 y las sumas de comprobación no deben usarse para proteger contraseñas: están aquí porque siguen apareciendo en archivos y protocolos antiguos.
Conviene ser honesto: un hash es una función de un solo sentido y no existe forma de invertirlo. Lo que hacen todas las herramientas de «descifrado» —esta incluida— es adivinar: generar candidatos, hashearlos y comparar. El ataque por diccionario prueba una lista de palabras y contraseñas frecuentes (con variaciones como mayúsculas o sufijos numéricos); el de fuerza bruta prueba todas las combinaciones de un conjunto de caracteres hasta cierta longitud. Las llamadas «tablas arcoíris» son una variante precalculada de esa misma idea de diccionario.
Por eso solo caen las entradas débiles: una contraseña corta, común o sin sal. Un hash de una contraseña larga y aleatoria, o con sal, no se recupera aquí ni en ningún sitio en un tiempo razonable. Úsalo para auditar tus propios hashes o con autorización explícita, nunca contra datos ajenos.
Open Utils funciona íntegramente en el navegador: cuando eliges un archivo, se abre en la memoria de tu propio dispositivo y se procesa ahí. No hay subida, no hay cola de procesamiento en un servidor y no hay copia que borrar después. Puedes comprobarlo tú mismo: abre las herramientas de desarrollo del navegador, entra en la pestaña Red, usa la herramienta y verás que no se envía ningún archivo.
24 a la vez: MD2, MD4, MD5, MD6 (128/256/512), NTLM, RIPEMD (128/160/256/320), SHA-1, SHA-2 (224/256/384/512), SHA-3 (224/256/384/512), Whirlpool, CRC-16, CRC-32 y Adler-32.
No en el sentido de revertirlo: un hash es irreversible. La herramienta prueba candidatos por diccionario o fuerza bruta y encuentra la entrada solo si era débil o común. Una contraseña larga, aleatoria o con sal no se recupera.
El de diccionario prueba una lista de palabras y contraseñas frecuentes (con variaciones); es rápido y resuelve la mayoría de hashes débiles. El de fuerza bruta prueba todas las combinaciones de un conjunto de caracteres hasta una longitud, y solo es viable para entradas muy cortas.
El hash NTLM es el MD4 del texto codificado en UTF-16LE. Es el formato en el que Windows almacena las contraseñas de usuario, por eso es un objetivo habitual en auditorías de seguridad.
No. Tanto el cálculo de hashes como los intentos de descifrado ocurren íntegramente en tu navegador; nada se envía a ningún servidor. Puedes comprobarlo en la pestaña Red de las herramientas de desarrollo.
Decodificar JWT
Decodifica un JWT y lee su cabecera y su contenido, con las fechas de emisión y caducidad. En tu navegador, seguro para tokens: nada se envía a un servidor.
Codificar Base64
Convierte texto a Base64 al instante, con soporte correcto de UTF-8 (acentos y emojis). Todo en tu navegador: nada se envía a ningún servidor. Gratis y sin registro.
Comparar texto
Compara dos textos o fragmentos de código y resalta las diferencias por línea, palabra o carácter, en vista unificada o lado a lado. Sin subir nada.
Open Utils es un proyecto de código abierto con licencia MIT. Puedes revisar exactamente qué hace esta herramienta —y comprobar que tus archivos no se envían a ninguna parte— en el repositorio en GitHub.